No se necesita gran cosa para morir, y buscar la muerte es no buscar nada. Dn. Juan Matus
lunes, septiembre 09, 2013
Lo que me pone triste, no es que no me haya querido, o que negara lo que su cuerpo me decía. Lo que realmente me duele es haber perdido ese instante, en el que casi pude sentir de nuevo, en el que casi añoré tener a alguien para compartir mi vida. No cabe duda que el deseo es un cabrón que deja abierta la puerta a propósito, a los sentimientos imaginarios, a los fantasmas de emociones, a las ideas del autoengaño.
lunes, agosto 12, 2013
EL MENTIROSO MÁS GRANDE DEL MUNDO
¿Quién hubiera pensado que al introducir tu miembro repetidas veces, me infectarías con la enfermedad del cariño desmedido, del apego hacia ti, de la melancolía de tu ausencia? O es entonces que al ingerir mis fluidos me dejaste vacía, añorando ser llenada de ti.
Si todo quedara en el plano físico, seguiría disfrutando los encuentros. Cómo te atreviste a besarme con ternura, a susurrarme palabras dulces, a tratarme como si me quisieras. Por qué creaste la imagen de que era única y exquisita. Por qué te entregaste de esa forma en los juegos de cama.
Y luego volvías a ella, como si nada, enamorado, formal, cariñoso.
Qué debo pensar de ti, de mí, del nosotros que no existe.
Cuál es el sentimiento que evoco en tu mente cuando piensas en mí fuera del lecho.
Me recordarás cuando la ves, sentirás su deseo y lo confundirás con el mío, encontrarás mi sabor en sus labios.
O soy un relevo más para tus ganas, una vagina húmeda siempre abierta a ti, una mujer sencilla por carecer de moral y pudor. Una puta divertida, un juguete de carne que te cumple tus antojos.
Qué soy, qué eres, qué somos cuando estamos compartiendo el mismo espacio.
Intentaré despojarme de este sentimiento llamado amor para que no contamine el buen sexo, seguiré escupiéndolo en papel hasta que se me acabe la tinta o que los besos sepan a olvido.
jueves, junio 13, 2013
ENCUENTROS CERCANOS DEL TIPO AMOROSO.
Porque yo no he conocido al amor, sólo remedos. Imitaciones del sentimiento original, de la emoción que todos describen y tan pocos conocen.
Porque después de todos los momentos, no soy el recuerdo de nadie, esta boca no grabó su tono de carmín en ningunos labios. Fueron besos de humo, volátiles de alcohol y vacíos de intensidad.
Porque tuve encuentros cercanos, donde casi pude sentir la calidez de la unión con otro ser. Donde casi formé una imagen en la mente del otro. Instantes de estremecerse al unísono mientras leíamos poemas de amor bajo la lluvia, caricias cómplices de nuestros orgasmos compartidos, encuentros de miradas y risas cristalinas.
Después de todo, sólo fui una ilusión, algo temporal, nunca fui un parteaguas, no marqué a nadie. A veces me pregunto si existimos en virtud de los recuerdos, en los otros.
Porque nadie recuerda este rostro, estas manos, estas cicatrices. Fui un poco menos que nada en esos labios de piedra.
Otras veces el amor artero me tentaba, se acercaba sigiloso en forma de amantes que al estrecharme en su pecho, susurraban palabras dulces. Entonces me invadía una neblina tibia y rosada, y en ese instante pensaba: así debe sentirse el amor. Más en el siguiente encuentro, las mariposas se transformaban en parásitos, carroñeros de cariño, de atención. Encuentros individuales donde yo no existía, era la prostituta sin nombre de la esquina, y mi misión era complacer, sin placer, sin unir, sin sentir.
Ahora, cada vez que la neblina se acerca yo juego a que le creo, pero ya no pienso en eso. Yo entrego como fluye, de lo poco que me queda, qué más da si el amor existe o si no. Si tiene cara o soy su marioneta, una especie de figura de madera que no tiene corazón, poco que dar y nada que sentir. Pero que se mueve al compás de los hilos-sentimientos de los otros, de la informe masa de seres que topamos en el camino.
Tuve encuentros cercanos de tipo amoroso, pero más tuve desencuentros, donde no me encuentro, donde me perdí.
MENTIRAS
Él miente, todos mienten. Mienten con alevosía, con ingenuidad, por omisión, sin querer. Para engatusar, para proteger. Mentiras socialmente aceptadas.
Si le reclamo, tal vez lo pierda en mi cama. Si me hago de la vista gorda, lo conservo tibio. El tiempo que dure lo disfrutaré.Total, sin remordimiento no hay falta. Si no lo digo, nadie tiene por qué enterarse. Pero ¿es así? La vida nos ha hecho desconfiar de todos, pero al final y de común acuerdo nos tragamos las palabras de humo con tal de sacar un provecho.
Y la ética, y la moral, y la verdad... corrieron hace años por el caño de la ambición. Miserables conceptos que no se adaptaron a la nueva sociedad. Textos obsoletos de códigos sin practicantes.
No quiero que se vaya, no ahora, no por mi incapacidad de aceptar sus secretos, no por su falta de confianza para contármelos.
Que se quede un tiempo para que la soledad del lecho no me embriague. Lo acepto desde ahora con su falsedad a flor de piel.
miércoles, febrero 27, 2013
SANGRANDO LA DESPEDIDA.
Llegamos a este mundo solos, y así nos retiramos. Desnudos de sentimientos, de apegos, de materia densa de los pensamientos. En silencio, imperceptiblemente, borrando nuestras huellas, el polvo tarde o temprano cubrirá nuestro recuerdo. Mientras vivimos debemos aprender a desprendernos, a escuchar las frases debajo de todas las palabras, las intenciones debajo de las actitudes y saber retirarnos a tiempo. Todo tiene su ciclo y su fecha de caducidad, admítelo, enfréntalo, déjalo ir...
martes, febrero 26, 2013
UN INSTANTE, UNA VIDA, UN MOMENTO.
Poco menos de dos años después vuelven los recuerdos, se rompe el muro que se construyó para no sentir dolor y poder pararse con los ojos secos, la mirada serena tantas veces ensayada desde la primera gran pérdida, frases de agradecimiento y buenos modales. Para no gritar, para no azotarse en el suelo, para no querer aferrarse al cuerpo muerto, al cadáver, al horno donde se convirtió en cenizas. Día de estreno, evaluación de toda la preparación previa a la separación. Careta de sonrisa pulida infranqueable.
Casi dos años que parecen un parpadeo, dos años de vacío, de soledad, de ausencia, de bloquear las imágenes, todo en control.
Un par de semanas de lucha, de tejer en el día para deshacer por las noches, cuando las defensas están bajas y reina el subconsciente que quiere liberarse de ese sentimiento viscoso y cáustico devorador de entrañas.
Para que en el alba te despierte el torrente incontenible de los ojos, la opresión en el pecho, el sollozo que se quiebra.
La semioscuridad de la habitación que se cierne sobre tí, las malditas imágenes de una trama roja, la sangre manando a borbotones, los coágulos reptando por la superficie pálida de la piel.
La llegada del día que te encuentra en posición fetal sobre la cama, llorando, muriendo poco a poco entre las sábanas.
La incapacidad de detener ese tumulto de recriminaciones por las acciones del pasado, por las decisiones tomadas, por las palabras no dichas.
Necesidad imperativa de ingerir algo que pare las alucinaciones, los recuerdos, que elimine el sabor salado del paladar, que diluya ese dolor palpitante que no cesa. Desnudarse y acostarse en el suelo esperando que el frío distraiga las voces, repitiendo el mantra sanador... tú eres fuerte, todo pasa, el tiempo cura todo, resiste, la vida sigue.
La vida, esa dominatriz salvaje que se ríe del sufrimiento, que te patea cuando estás en el piso convulsionando por la conciencia de la realidad.
Te arrastras, suplicas un poco de misericordia, logras alcanzar la botella y la bebes con fruición porque piensas que al menos te dará una pausa, el dolor físico es tolerable y no se compara a la emoción terrible que te embarga.
Tal vez el infierno sea la vigilia y la muerte la cura para tu pasado.
Te envuelve un frío intenso, el razonamiento se bloquea, las imágenes se detienen y puedes descansar al fin... sólo un momento.
martes, enero 15, 2013
EL AMOR HA MUERTO.
Escribo amor sin sentir nada, sin creer en él. Repito la palabra de manera automática y monótona, como las tareas escolares.
Escribo amor con tinta pura, no corrompida por las lágrimas, la pasión o la melancolía. Escribo amor para no olvidar que esa palabra existe en los diccionarios, en las bocas de los ingenuos, en el discurso de los falsos amantes.
Escribo cuatro letras una a una, con calma, como si fuera un pergamino adelgazado por el tiempo, frágil y desgastado, vulnerable a las heridas.
Quisiera escribir amor y recordar cómo se siente, cómo era mi amor, qué sensaciones evocaba su pronunciación.
Unos dicen que el amor da sentido a la vida, es una razón para seguir existiendo, pero si así fuera, yo habría muerto hace años. Pienso que la melancolía es más poderosa para impregnar un ser del deseo de un nuevo amanecer. Pero aún así, con mi compañera nostalgia, sigo escribiendo amor. Tal vez lo hago para que las generaciones venideras lo salven, lo limpien de la basura consumista, que le borren el signo de pesos y lo entibien en su pecho.
El concepto amor ha sido corrompido, lapidado, confundido, profanado por los pseudo amantes, por los ogros disfrazados de caballeros.
El amor ha muerto junto con dios. Por eso escribo amor, como una súplica, como un desahogo, como la utopía.
miércoles, noviembre 21, 2012
miércoles, noviembre 07, 2012
PERMANENCIA
Y me quedo contigo, y te quedas en mí, no sólo tu olor, ni el calor de tu cuerpo. Comienza la semana y todavía te siento como si estuvieras recostado junto a mí.
Cada vez que regresas eres mío. Los minutos, las horas, me saben a eternidad. Y en la boca conservo tu sabor a durazno, dulce y ácido a la vez.
Los labios conservan la textura de los tuyos y me confortan en los momentos de soledad, de ausencia de ti.
La impronta permanente de tu ser en mi memoria, en el papel de mis pensamientos y en el deseo de mi cuerpo.
Te adoro porque apareces en cada amanecer, y la sombra de tu cariño me protege de la rutina del día a día.
Estás en las pequeñas cosas, las cotidianas, las que permiten que mi mundo siga girando.
Te muestras en las mañanas mientras bebo mi café, en las tardes cuando conduzco sin rumbo, en las noches donde salgo a caminar y me prendo un cigarro, mientras recuerdo los besos antes de dormir.
Y te cuento historias frente al espejo, mientras me acaricio el rostro pensando en ti.
Eres ya parte del paisaje de mi caminar en el sendero de la vida. Y las piedras, los árboles, el asfalto, me sonríen como tú. Las gotas de lluvia saben a tí y me cuentan tus secretos inconfesables.
Entraste en mí y te quedaste para siempre. No salgas, el ruido de la ciudad se apaga, y las luciérnagas iluminan el lecho.
jueves, octubre 25, 2012
INCERTIDUMBRE
¿Qué será de mí cuando no vengas?
Cuando tu abrazo no cobije mi soledad, cuando me falte la guía de tus caricias y el olor de tu piel.
Será acaso que mis ojos olvidarán la constelación de los lunares en tu espalda, mi nariz borrará la memoria del olor de tu sudor entre las sábanas, mis manos buscarán las concavidades de otros cuerpos.
¿Qué será de mí cuando te alejes?
Cuando tu presencia huela a sal, cuando no quede rastro de tu calor en el lecho.
Tengo miedo de perderme sin ti, en el océano de tu olvido, en el enfado de una tarde lluviosa.
¿Qué será de mí cuando los ojos se sequen y el corazón se marchite?
Cuando este cuerpo mío ya no reciba la miel de vida que en tu pecho fluye, cuando la piel se fracture por la falta de tu tacto.
Qué será, que fue, que ya no queda nada.
martes, octubre 23, 2012
EL LLANTO
Me gusta llorar en soledad, porque si alguien mira, el segundo previo a que se derrame la lágrima se tiñe de ridículo. Se convierte en un espectáculo macabro donde los demás imaginan mil cosas que causaron el exabrupto.
El llorar es un acto íntimo, donde se libera el dolor añejo, las palabras falsas, los castillos de polvo. Las lágrimas son productos tóxicos donde se desechan los conceptos como amor, dios, camaradería y resurrección. Esas gotas cristalinas son detritus del alma que conmueven de una manera grotesca a los que observan con morbo y se alimentan de las frustraciones ajenas.
Nadie debería jamás beber las lágrimas de otro ser, es una práctica poco higiénica. Tanto se habla de lo correcto que es asistir a los velorios, a acompañar a los dolientes, sin embargo, llegan ahí muchas veces sin conocer al difunto. Afinan sus instrumentos para medir el nivel de dolor real que sienten los que tuvieron la pérdida, califican el momento dependiendo de los alaridos, de los sollozos, del enrojecimiento de los ojos.
Por eso, me gusta disfrutar del llanto en mi habitación, ese templo sagrado donde puedo desnudarme de las caretas que uso en la sociedad. Lleno mi mente de imágenes en orden creciente de nostalgia, para hacer una sinfonía de lágrimas que viscosamente resbalan por mi rostro. Exprimo hasta la última gota, porque también de esto se trata la vida. De morir por los ojos y desgarrarse el alma, para reconstruir después los recuerdos con una visión más clara, lavada con sal y sangre en el amanecer de otra noche sin ti.
jueves, octubre 18, 2012
PUERTA
El pórtico está abierto. Mi bosque te espera, para que descanses tus ojos de las vistas artificiales de la ciudad. Para que comiences a conocer con todos tus sentidos el mundo desnudo, que sientas con la lengua, que veas con el tacto, que h
uelas con los oídos y me percibas vulnerable y tibia.
El pórtico está abierto, sólo un día de distancia al paso que transgrede los límites de mi piel y de la imaginación.
El pórtico está abierto y ya todo dispuesto para recibirte con palmas, flores exóticas que se deshojan con tu mirada, especias picantes que paladeas con tu voraz boca.
El pórtico está abierto y esta es una invitación selecta.
viernes, septiembre 07, 2012
EL BESO
Esa tarde entre almohadones lustrados por el sudor de tantos fajes en tiempo transcurrido, él me besó.
Después de probar tantas bocas, tantas lenguas, salivas de múltiples sabores, lo sentí como el primer beso.
Ese beso con labios temblorosos, tímidos en un inicio pero voraces después de un tiempo.
Entre la distancia que separaba los cuerpos, flotaban pensamientos, miedos, timideces añejas.
En la mente volábamos para el encuentro, surcábamos cielos bajo esa lluvia menuda que cae sin dolor, sólo para prodigar la humedad perfecta que hidrata los sentimientos más dulces.
Fue un beso sin deseo, un beso de prueba, de novedad añorada, beso de hojarasca, beso de cristal de ventana a medianoche sin luna.
De esos primeros besos en una esquina, rápidos, sin expectativa de meter las manos bajo la blusa ni nada más.
De esos besos que te dan justo lo que necesitas, ese tinte de inocencia que sólo se consigue de los seres no profanados por la lujuria.
Sólo sé, que ese beso fue el primero, el único en mis años vividos, el beso de mis sueños infantiles, el beso de Klimt debió sentirse así estoy segura.
Y aquí estoy, a mi edad, esperando la siguiente ocasión para que él me bese y escuchar campanillas en el cliché del amor de mano sudada, del caminar por la alameda, pensando bajo la tempestad... que él me pertenece.
lunes, agosto 06, 2012
TE ESPERO
El hombre que yo espero, está tan ensimismado en sus recuerdos que cuando vuelva al presente, tendrá que buscarme como huella lejana entre el polvo de las sábanas podridas, en los restos de saliva de los besos de aquellos profanadores de tejedoras Penélopes, en las palabras de juglares que cantan las historias de traición como contra-hazañas propias de la guerra de los Ulises carcomidos por las imágenes del pasado.
Esos hombres que recuerdan y sonríen, lejanos, intangibles, no les queda más que a su regreso, cosechar los detritus de las caricias y llevarlos a un pedestal de su museo personal para continuar el ciclo de la contemplación de lo que se perdieron.
REGALO
A estas alturas del partido ya no me importa qué pienses de mi amor, este amor de uno que fluye en una sola dirección. Este amor que llegó sin avisar, que se filtró reptando hasta la médula y que es de desalojo difícil. Te lo entrego puro y perfecto, vulnerable cual capullo. Si lo arrugas y lo tiras a la basura me da lo mismo, el amor cuando se pare duele, pero vale cada segundo de su palpitar.
Luz, oscuridad y medias tintas
Hay un punto donde se parecen tanto los amaneceres a los ocasos que sólo el tiempo define qué viene después de esa disminución de luz, de esa apariencia azulosa, borrosa, que predispone al hundimiento.
En esos minutos apenas, donde el final es un misterio, es cuando el arma de fuego deseosa por vaciarse, seduce los sentidos y las palmas acarician sensualmente la orilla del gatillo. Y surgen las preguntas sin respuesta, las súplicas sin eco, el dolor arenoso de la soledad. Terminar con esto de una vez, o esperar y ver si esa neblina azul en el horizonte se convierte en sombras o en luz de un nuevo día.
miércoles, agosto 01, 2012
ENCUENTROS
Es increíble como también los seres con las almas rotas, se encuentran, coinciden, agotados de tanto caminar con los vientres vacíos y las manos llenas de arena.
Porque cada vez que se atreven a amar, la vida les retribuye su esfuerzo con una bofetada de palabras manchadas de ironía.
...
Su corazón en retazos, carne en descomposición, anhelada por el tiempo, buitre de los deshechos.
Estos seres al toparse, se dan besos de fe caduca, de pactos rotos a perpetuidad, de cicatrices existenciales, caricias inversas en las miradas.
Y se van, sin despedirse, sin un hasta luego, sin siquiera preguntar el nombre. Siguen su camino, en la carretera calvario donde tantos humanos han dejado huellas con sus trozos de pies.
martes, julio 31, 2012
COLOR
¿Y qué si amanecí azul, o rojo, o verde, o negro? ¿A quién le importa? Soy un espectro, un chasís de huesos caminando errante por la ciudad. ¿Y qué si esta noche decido quitarme la agonía del diario vivir colgándome de una viga en mi habitación? Mmm pensándolo bien, no sería un fin muy elegante, de cualquier forma mi cuerpo olería mal y así tal vez se den cuenta de que ya nadie respira entre esas cuatro paredes. Pero terminar embarrada de secreciones y dejar sucio el piso no me apetece. Aunque si me cortara las venas estando desnuda en la tina siempre es un cuadro bello y sale bien en las fotos, lástima que esa muerte ya esté tan choteada. Da igual cómo acabe, nadie llorará, es más, si no tengo cuidado de dejar una identificación cerca del cuerpo, puedo terminar en la fosa común, o tal vez en algún laboratorio de disección en la facultad de medicina, eso estaría bien. Al menos se justificaría de alguna forma mi existencia.
Llegué a este lugar con la promesa de amor, de felicidad, de placer y me voy con el paisaje de la realidad de la vida, los órganos destrozados; el cerebro derretido, el corazón roto, el hígado podrido, los ojos quemados, la piel cuarteada, y los pulmones negros; la certeza de que dios no existe y que todos los conceptos positivos son una mentira.
Amanecí sintiéndome azul y esta noche me pondré violeta.
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